Imprimir un documento de texto, una planilla de cálculo o una foto es hoy una actividad que no trasciende lo banal y que es, en mayor o menor medida, una actividad diaria, en casa o en la oficina.
Sin embargo, ver a una impresora 3D en acción, creando un objeto con alto, ancho y profundidad tiene algo de fascinante, en especial cuando el proceso lo realiza una máquina que por sus dimensiones puede escapar al contexto industrial y ubicarse fácilmente en el hogar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario